Con temperaturas que este verano han superado los 38 grados, en distintas zonas del país, el calor extremo se ha transformado en un nuevo factor de riesgo para quienes viven con esta enfermedad crónica…

SANTIAGO (Chile), 01 de Febrero de 2026.– El cambio climático ya no es una proyección futura, sino una realidad concreta. Durante este verano, Chile ha registrado temperaturas que han superado los 38°C en varias ciudades, marcando una de las temporadas estivales más calurosas de los últimos años.
Este escenario no sólo afecta la vida cotidiana de la población en general, sino que representa un desafío mayor para personas con condiciones de base, como el Lipedema.
Las altas temperaturas traen consigo riesgos conocidos —deshidratación, cansancio extremo, debilidad, dolores de cabeza, náuseas—, que pueden afectar a cualquier persona.
Sin embargo, quienes padecen Lipedema enfrentan un impacto significativamente mayor, ya que el calor puede intensificar los síntomas propios de esta enfermedad crónica.

El Lipedema es una patología que se manifiesta principalmente con la inflamación progresiva y dolorosa de extremidades superiores e inferiores, afectando casi exclusivamente a mujeres. “Se trata de una enfermedad del tejido graso que provoca un aumento desproporcionado del volumen de piernas y brazos, lo que muchas veces lleva a diagnósticos erróneos como obesidad, indicando dietas y ejercicios que no generan resultados”, explica Ledda Pérez, fisioterapeuta y parte del equipo de la Clínica Lipedema WAL Chile (@clinicalipedemawalchile), una de las pocas profesionales especializadas en esta condición en el país.
Durante los episodios de calor intenso, como los que se han vivido este verano, las pacientes con Lipedema pueden experimentar un aumento considerable del dolor, la inflamación y la sensación de pesadez, afectando directamente su movilidad, su rutina diaria y su calidad de vida.
Entre las principales consecuencias del calor extremo en pacientes con Lipedema, se encuentran:
- —Aumento de la hinchazón: Las altas temperaturas provocan dilatación de los vasos sanguíneos y mayor retención de líquidos, intensificando la inflamación en las zonas afectadas.
- —Mayor dolor y sensibilidad: El calor puede exacerbar el dolor crónico característico del Lipedema.
- —Fatiga intensa: El esfuerzo adicional del cuerpo por regular la temperatura interna, sumado a la inflamación, incrementa la sensación de agotamiento.
- —Dificultad para movilizarse: La hinchazón y la rigidez pueden limitar aún más la movilidad y las actividades cotidianas.
- —Problemas circulatorios: En pacientes con Lipedema, la circulación ya puede estar comprometida, y el calor extremo agrava esta condición.

MEDIDAS PREVENTIVAS
Frente a este escenario, las especialistas destacan la importancia de adoptar medidas preventivas para disminuir el impacto del calor. La cirujana plástica, María Elsa Calderón, parte del equipo de la Clínica Lipedema WAL Chile, y experta en tratamiento quirúrgico de esta enfermedad, entrega algunas recomendaciones clave:
—Evitar ropa ajustada: Preferir prendas sueltas y transpirables durante todo el año, especialmente en verano, evitando accesorios que compriman o generen roce.
—Cuidar la piel y protegerla del sol: Revisar constantemente la piel para prevenir lesiones, especialmente en zonas de roce o uso de prendas de compresión.
—Usar protector solar: Y evitar la exposición directa al sol por períodos prolongados, privilegiando espacios con sombra.
—Mantener una alimentación antiinflamatoria: Si bien el Lipedema no tiene cura, una dieta adecuada puede ayudar a reducir los síntomas. Se recomienda una alimentación antiinflamatoria —que puede integrar enfoques Paleo, Keto, Vegano o Libre de Gluten—, siempre supervisada por profesionales de la salud.
—Reducir el estrés: El estrés actúa como un gatillante de los síntomas. Aunque el verano suele asociarse a descanso, también puede generar presión emocional.
—Buscar espacios de relajación: Y cuidar la salud mental es fundamental.
CUIDADOS CONSTANTES
Si bien estas recomendaciones son especialmente relevantes durante el verano y en contextos de calor extremo, como el actual, las pacientes con Lipedema deben mantener cuidados constantes durante todo el año.
La Clínica Lipedema WAL Chile ofrece un enfoque integral para el tratamiento del Lipedema, combinando terapias conservadoras con un procedimiento quirúrgico especializado, a cargo de la cirujana plástica, María Elsa Calderón, acompañado de un trabajo pre y post operatorio liderado por la fisioterapeuta Ledda Pérez, pionera en el tratamiento de Lipedema en Chile.
Quienes tengan diagnóstico de Lipedema o sospechen que podrían padecer esta enfermedad, pueden solicitar una evaluación a través del Instagram @clinicalipedemawalchile.

FOTO: ContactoDigital
